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La clave no son
las raqueta de grafito, más o menos cibernéticas, ni los
estudios biomecánicos sobre vectores de fuerza. Para sacar a
220 o más kilómetros por hora, la clave es, para empezar, una
ficha técnica como la del zurdo madridista Feliciano López:
1.88, 85 kilos. A partir de ahí, fuera penas y cartuchos al
cañón: se llama suma de fuerzas: un martillo se descarga con
bastante más fuerza desde dos metros de altura que desde metro
y medio. Punto. |

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Y pasa que los españoles son (jamás escribiría somos) cada
vez más altos y más guapos. Más felicianos. Por eso, los
españoles y las españolas sacan cada vez más fuerte, se
pasean con más garbo y frecuencia por las pasarelas
internacionales, juegan y meten puntos en la NBA, e incluso
ganan medallas olímpicas en voley-playa, la especialidad de los
rubios pijos de California. El tópico de que éste es un país
de señores morenos, bajitos, cetrinos y eternamente cabreados,
va alejándose poco a poco. Insisto: poco a poco.
En este Australian Open, que aguarda el beso de Federer, la
realidad es que un español, Feliciano, firmó el saque más
fuerte del día: a 223 kilómetros/hora. Ante el serio armenio
Sargsian, Feli López navegó a una velocidad media de saque de
193 kms./hora.
En cuatro sets y cerca de tres horas de partido, Sargsian, que
es un buen jugador, lleno de oficio, sólo convirtió cuatro
bolas de break sobre el fiero, siniestro saque de López, que
disfruta de una izquierda asesina: sinistra assasina. El de la
destra assasina era Nino Benvenuti, el sensacional púgil
italiano que se destrozaba con Mantequilla Nápoles y Carlos
Monzón. Si Feliciano creciera en el juego de pista, cualquiera
lo paraba...
Y el violinista asesino es Federer. Roger reina en el tenis
mundial sin sacar como Feliciano: basta con jugar como él lo
hace, como los ángeles suizos o con la precisión del jefe de
caja del Credit Suisse de Zurich. Media del saque de Federer en
su demolición del japonés Suzuki: 185 kms/hora. Su saque más
fuerte, a 207. Suzuki sirvió a 210, pero acabó con 11 juegos
en tres sets. ¿Ven...?
Agassi sólo concedió cuatro juegos a Schuettler. Robredo
avanza con su 1.81 de altura y sus 197 kms/hora de velocidad en
su saque más fuerte. El resto de Tommy es maravilloso. Peligro:
ganan los eslovacos: Karol Beck, a Tommy Haas. Hrbaty, a
Tipsarevic. Y Kevin Kim despidió a Willy García López. Si se
topan por ahí con un hijo de coreanos graduado en UCLA, no lo
duden: ese chico tiene recursos.
Alejandro Delmás/as.com 20/01/2005
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